RAÚL ROMOJARO | |
| martes, 05 de mayo de 2009 0:00:00 | |
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Durante una semana, Barcelona volverá a convertirse en la capital mundial del sector del automóvil. El Recinto Ferial de Montjuïc acogerá la 35º edición de un certamen que, además, cumple su 90 aniversario. Cada dos años, en los impares, la Ciudad Condal se transforma en un gran escaparate en el que se muestran las últimas novedades del mundo del automóvil; una especie de concesionario gigantesco en el que apasionados, aficionados, o simples curiosos pueden conocer de primera mano todo lo que la industria de la automoción nos prepara para un futuro inmediato... y en ocasiones no tanto.
La edición 2009 del Salón de Barcelona es muy especial y no sólo porque se festejen los 90 años de la puesta en marcha del certamen, allá por 1919. En una coyuntura económica tan poco propicia, que golpea con crudeza al sector del automóvil, la celebración del salón catalán estuvo en serio peligro. Las marcas no contaban con el presupuesto necesario para afrontar los gastos que acarrea un evento de este tipo, y muchas fueron las que avanzaron que no estarían en Barcelona a primeros de mayo. Sin embargo, el esfuerzo conjunto de la organización del salón y de los gobiernos autonómico y nacional han permitido superar estos escollos, ofreciendo a los expositores condiciones muy interesantes e incentivos de todo tipo (incluyendo financieros, por supuesto) para que su presencia fuera posible.



